La Segunda Generación del Ford Ranger ofrece una amplia gama de elementos de carrocería diseñados para mejorar tanto la estética como la funcionalidad del vehículo. Entre los componentes más destacados se encuentran los guardabarros, que proporcionan una excelente protección contra el barro y los escombros, y el capó, que combina durabilidad y un diseño aerodinámico. Los parachoques delanteros y traseros están diseñados para absorber impactos, mientras que las puertas y paneles laterales ofrecen una estructura sólida y resistente. Todo esto asegura que el Ford Ranger mantenga su robustez y estilo distintivo a lo largo de los años.